La marcha, convocada por CC OO, UGT, Intersindical, CSIF y FSES, ha congregado a unas 100.000 personas, según las organizaciones sindicales, mientras que la Policía Nacional ha rechazado contrastar esta cifra y la Policía Local la dejaba en unos 20.000 participantes.
Los representantes de la Mesa General de la Función Pública han pedido la dimisión del conseller de Hacienda, José Manuel Vela, y han reclamado al president de la Generalitat, Alberto Fabra, que escuche a los valencianos que han protestado hoy en las calles de Alicante, Castellón y Valencia.
Sin embargo, las proclamas que más se han escuchado -”El expresident, a -la cárcel de- Picassent”- han ido dirigidas a su antecesor en el cargo, Francisco Camps, un día después de su absolución en el juicio de los trajes del caso Gürtel, y con especial intensidad cuando la marcha ha pasado por el portal de su domicilio, en una calle céntrica de la ciudad.
Bajo el lema “No a los recortes en los servicios públicos, depuración de responsabilidades en el Gobierno valenciano”, los sindicatos han reclamado una “respuesta dura y contundente” del sector público”, reivindicaciones que han sido respaldadas por dirigentes políticos de la izquierda valenciana.
La manifestación ha salido a las 18.20 horas de la plaza de San Agustín, 10 minutos antes de lo previsto para evitar que la gran afluencia de gente colapsara las calles colindantes, y su cabecera ha llegado a la plaza de la Virgen casi una hora después.
Sin embargo, la cola de la marcha permanecía en su punto de salida y seguía cerrada al tráfico la plaza del Ayuntamiento, a cuyo paso los protestantes han dedicado lemas a la alcaldesa de Valencia como “Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita”.